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miércoles, 9 de septiembre de 2015

La ofensa de McClean


Los himnos nacionales son sagrados aquí. Cuando sucede un evento deportivo, militar, social o del ámbito que sea y suena algún himno el protocolo debe ser estricto. Por este motivo ha provocado tanto revuelo la actitud de James McClean al escuchar el himno británico hace unas semanas.

James McClean comprobando que sus botas estaban bien atadas mientras sonaba el himno nacional.

McClean es futbolista del West Bromwich Albion, equipo de la Premier League que jugó un amistoso de pretemporada en Estados Unidos contra el Charleston Battery. Resulta que a McClean todo lo británico le resulta indigesto y al sonar el himno nacional británico no se giró, como el resto de sus compañeros de equipo, a presentar respetos a la bandera. Como era de esperar, durante las últimas semanas ha tenido que quitarse numerosos puñales lanzados con odio a su espalda y escuchar el rapapolvo de su entrenador, Tony Pulis

No es la primera vez que McClean se meté en un fregao de este tipo. Y es que este muchacho, norirlandés de nacimiento, ha mostrado en público su negación hacia el imperio británico aludiendo el dolor que el gobierno de Londres infringió en su país durante la época dura de la represión en Irlanda del Norte. En noviembre de 2012, siendo jugador del Wigan, McClean se negó a llevar la Red Poppy, la amapola roja símbolo de los caídos en las guerras mundiales. Entonces ya la prensa le dió fuerte y en las redes sociales sufrió insultos de todo tipo.

A mí este tipo me cae bien. Se niega pero no falta al respeto.

lunes, 13 de julio de 2015

Manchester

Las ciudades no van a venir a verte porque son muy ingratas, así que debes ir tu a visitarlas. Por eso tiramos para el norte para visitar Manchester. Es sucia y ruidosa, pero para definirla debo contaros que todo el mundo al que pregunté por sitios para visitar en Manchester me contestó con otra pregunta: "¿os gusta el fútbol?" Así es. Los mayores atractivos turísticos de la ciudad son los estadios del City y del United y el Museo del Fútbol Nacional y luego está todo lo demás. 

Todo lo demás contiene algunos lugares fascinantes como la biblioteca John Rylands, un edificio de arquitectura gótica y oscura donde jugar al escondite es exponerte el infarto. Un lugar bastante impresionante que pertenece desde hace cuatro décadas a la Universidad de Manchester. Para mí, no cabe duda que es lo más bonito que he visto en esta ciudad.

No sólo de libros vive el hombre, así que también es buena idea pasar por el City Hall, el MOSI (Museo de Ciencia e Industria) o la catedral. Puedes completar un par de días en Manchester, que es más que suficiente en mi modesta opinión y creo que también en la de las participantes en las numerosas despedidas de solteras que pudimos ver: un par de días de borrachera y para casa. Lo curioso que todas eran despedidas de soltera. Ellos no deben despedir la soltería por aquí.


martes, 21 de abril de 2015

Scunthorpe hasta la muerte

Por muchas razones que resultan evidentes es duro tener que irte de tu país. Te debe empujar un buen motivo porque pierdes muchas y muy valiosas cosas. Nosotros hemos salido en una época en que puedes tener información de todo. La era de internet te permite conocer de antemano qué vas a encontrarte más o menos y qué vas a necesitar, contactar con personas que ya han vivido la experiencia para que te aconsejen y no tener que esperar a la llegada al nuevo hogar para realizar muchos trámites. Pero no siempre fue así y los testimonios de aquellos pioneros llenos de inocencia nos motivan y nos hacen pensar cuan afortunados somos de disponer de estas herramientas. 

Me encantan esas historias que hablan de nuestra misma situación pero en otros tiempos, quizás más complicados. Un ejemplo es la película del genial Carlos Iglesias "Un franco, 14  pesetas" que nos cuenta las aventuras de dos españoles valientes que emigraron a Suiza a buscar un futuro mejor. Hay muchos otros documentos, pero hoy voy a hablaros de un libro que acabo de terminar que me ha resultado muy revelador. "Scunthorpe hasta la muerte " es la historia del futbolista Alex Calvo-García contada por el periodista Iñigo Gurruchaga. 




Hoy en día es normal ver un partido de cualquier liga del mundo con españoles en la alineación pero en 1996 las cosas eran diferentes. Es entonces cuando Álex, en ese momento en paro, decide viajar a una desconocidísima ciudad del noreste de Inglaterra, Scunthorpe. Un sitio que un poeta describió como "un buen lugar al que decir adiós" y que tiene un equipo de fútbol que hace sentir orgullo (a veces más, a veces menos) a sus habitantes. Allí llegó Álex, sin conocer el idioma, sin conocer al club, sólo... a vivir una auténtica aventura que duró ocho años y le permitió  marcar el gol más importante de la historia del club, nada menos que en el escenario más mítico del fútbol inglés: Wembley. 

A través de la historia de Álex se puede ver la decadencia de las grises ciudades industriales británicas y la importancia del fútbol en esta sociedad, independientemente de la categoría del equipo. Para los más perezosos la historia se puede encontrar en vídeo en internet, dividido en dos partes (aquí los enlaces de la parte 1 y la parte 2). Que lo disfrutéis.

miércoles, 28 de enero de 2015

Los 96 de Hillsborough (3)

La ciudad de Liverpool posee dos equipos en la máxima categoría del fútbol británico: los Reds del Liverpood FC y los Toffes del Everton FC. Los estadios se encuentran separados por la milla que mide Stanley Park. Siempre han sido rivales, la ciudad está deportivamente dividida pero la vida va más allá que el fútbol. El orgullo de la ciudad es común entre ambas aficiones, por eso el Everton sintió como propia la tragedia de Hillsborough


Marcador en Goodison Park, estadio del Everton.


Minuto de silencio en Goodison Park.


Los Toffes en contra de The Sun.


Camiseta del Everton en homenaje a las víctimas.

Los aficionados del Liverpool agradecen a los Toffes el apoyo a los 96 de Hillsborough. 

Todo el tema de Hillsborough me resulta muy emocionante. Vivirlo de cerca en Anfield, entrar en la sede de la HSFG, presentar mis respetos en el memorial de Anfield... los 96 siempre están presentes en la ciudad del Mersey.

martes, 27 de enero de 2015

Los 96 de Hillsborough (2)

Lo prometido es deuda. Aquí van unas fotos del tema de Hillsborough. Mañana saldrá otra entrada asociada que hablará de la que quizás sea la parte más amable de este triste capítulo de la historia del fútbol británico.


El día del desastre.


La portada de The Sun de 1989 y la de las disculpas en 2012. Impresionante las palabras de disculpas: We are profoundly sorry for false reports (Sentimos profundamente los falsos reportajes).


Homenaje en el estadio de Anfield.


En Anfield nunca han dejado de luchar. 


El memorial en Anfield Road, donde los visitantes dejan la bufanda de su equipo en recuerdo de las víctimas.


Nunca más.


Y algunos enlaces:


The Guardian 07-07-2004: What the Sun said 15 years ago

Asociaón de Familiares de Hillsborough: Hillsborough Family Support Group

lunes, 26 de enero de 2015

Los 96 de Hillsborough

La entrada sobre la prensa finalizaba con una leve descripción del divorcio entre la ciudad de Liverpool y el periódico The Sun. Mi cuñada periodista me ha dado una generosa tabarra para que explique este desamor y a ello voy. Es una larga historia con varias fotos, así que la he dividido en tres entradas. Espero no aburriros.

En 1989 el fútbol británico estaba en un periodo oscuro de su historia. El fenómeno hooligan se encontraba en pleno apogeo, la violencia estaba presente cada fin de semana y los clubes de las islas cumplían la sanción de seis años impuesta por la UEFA por la tragedia del estadio de Heysel en 1986. En Downing Street moraba la Dama del corazón de Hierro, Margareth Thatcher. Además de su dudosa gestión en el asunto de Irlanda del Norte, cerrar fábricas, privatizar servicios y recortar los derechos de los trabajadores (menos lo de Irlanda, el resto me resulta familiar), intentó en vano aniquilar el fútbol de las islas bajo el argumento de la violencia. Pero no pudo porque en UK el fútbol es sagrado. Cabe resaltar en este punto que cuando Thatcher falleció en 2013 no se guardó minuto de silencio en ningún estadio de fútbol británico... creo que esto lo dice todo.

El 15 de abril de 1989 se iba a disputar el partido de semifinales de la Copa de Inglaterra en el estadio de Hillsborough, Sheffield, entre el Liverpool y el Nottingham Forest. Se produjo una avalancha en la zona de aficionados Reds que causó el fallecimiento de 96 personas, algunas de ellas niños. El acontecimiento conmocionó las islas y sus consecuencias se alargaron hasta nuestros días. 

La investigación llevada a cabo por la policía señaló como únicos culpables a los aficionados del Liverpool. La huella de Heysel estaba fresca y era lo más sencillo y esperado por todos... menos por los que estuvieron allí. Aquí entra en juego el infame The Sun. Con su estilo particular, elevó la mezquindad de los aficionados Reds a la enésima potencia afirmando que no solo habían originado el desastre, sino que también habían orinado sobre los policías, saqueado sus cuerpos y mofado de los cuerpos sanitarios que intentaban reanimar a los heridos. 

Pero los familiares de las víctimas no se quedaron de brazos cruzados. Constituyeron una asociación que luchó incesántemente desde aquel abril por encontrar la verdad, apoyada por todos los aficionados y el mundo del fútbol en general. Su lucha se vió recompensada cuando en el año 2012 la desclasificación de los documentos de la investigación oficial llevó a una comisión independiente a concluir que los responsables de la masacre fueron la policía y el jefe de seguridad del estadio, negligentes hasta las nalgas. La clasificación de esos documentos se realizó, por supuesto, bajo las órdenes de Thatcher.

David Cameron, primer ministro británico, pidió disculpas públicamente en el Parlamento en septiembre de 2012. Kelvin McKenzie, editor del panfleto en 1989, también. El tabloide intentó disculpar lo inexcusable con una portada que desmentía todas las mentiras que contaron tras la tragedia. Pero evidentemente no hay perdón, nadie puede recuperar a los fallecidos ni olvidar con facilidad todas las mentiras que han nublado sus recuerdos. No solo el entorno del Liverpool FC, sino toda la ciudad del Mersey estaba herida.

Mañana continúa la historia. Y recordad, si veis una página de The Sun por el suelo, recogedla con una bolsa de pipican.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Kidlington FC

Mi pueblo tiene club de fútbol. ¿Qué pueblo no lo tiene en el país que lo inventó? A un minuto de nuestra casa está el campo y la sede, así que podemos escuchar cuándo el árbitro pita una falta y cuándo meten un gol. GO KIDLINGTON!!!


jueves, 25 de septiembre de 2014

Villa Park

Era cuestión de tiempo que la Premier League me acogiera en sus brazos, pero no esperaba que fuese tan pronto ni que un club con más de 140 años de historia afincado en Birmingham, como es el Aston Villa, ejerciese de anfitrión. Por situación geográfica, conexiones y probabilidades daba por seguro que sería en algún club pijo de Londres: Chelsea, Arsenal, Tottenham... o incluso el Fulham y su bellísimo Craven Cottage.

¿Por qué el Aston Villa? Resulta que mi casero nació en Birmingham, en el seno de una familia de Villans (seguidores del club claret and blue). Aunque toda su vida ha residido en Oxford o alrededores, siempre ha sido seguidor de los villanos y socio desde los 19 años. El otro día me preguntó si me apetecía acompañarle a un partido ya que su hijo no podía ir y tiene abonos de temporada. En realidad, como me lo dijo en inglés no me enteré mucho, pero si la frase contiene el nombre de cualquier club de fútbol británico mi respuesta siempre será SI. Es decir, que podría haber preguntado "¿desearías ser ajusticiado por una docena de hooligans del Aston Villa armados de objetos punzantes con nulos conocimientos de cirugía?" y yo, al identificar "Aston Villa" hubiese respondido SI.

Afortunadamente, hablada de ver un partido y no de palizas. Así que el sábado nos dirigimos hacia Birmingham a presenciar el Aston Villa - Arsenal, en el precioso y totalmente británico Villa Park, que mantiene su original fachada principal de ladrillo. Un estadio cerrado, coqueto, donde la gente aprieta al rival como se hace aquí en Inglaterra.

Sobre el partido, poca historia. Hasta el minuto 30 estaba interesante, igualado aunque con pocas ocasiones, con un público entregado. Entonces los Gunners consiguieron tres goles en cinco minutos... fin del partido. La hora restante de juego fue una carrera continua de los Villans tras el balón y una constante celebración de los cientos de hinchas de la capital que habían viajado con su equipo.

Que maravilloso es el fútbol inglés.


La fachada de Villa Park

El Arsenal con el balón y el Villa defendiendo. Así toda la segunda parte.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Al fútbol

Era cuestión de tiempo acudir a un partido de fútbol. De hecho, era una de las cosas que llevaba más o menos preparadas desde España. En Oxford hay dos clubes principales: Oxford United y Oxford City.

El United juega es el que juega en la categoría más alta de los dos: la league two, lo que equivaldría a la tercera división española. Juega como local en el Kassam Stadium, situado en la zona sur, en el barrio de Littlemore, sede compartida con el equipo de rugby London Welsh.  

Yo acudí a ver un partido del otro equipo de la ciudad, el Oxford City. Actualmente militan en  la Conference North, equivalente a una sexta división. Su terreno de juego está en Marsh Lane, zona noreste de la ciudad y el lugar al que me dirigí dispuesto a ver como el equipo blanquiazul conseguía la victoria frente al Fylde

Y la verdad es que las cosas no fueron demasiado bien. El partido acabó 1-8 para los visitantes. En realidad acabó mucho antes, porqué en la primera parte Fylde había conseguido 6 goles de una manera muy cómoda. La segunda parte no tuvo mucha historia, así que me entretuve charlando con la comunidad futbolística española. El City cuenta con varios españoles en la plantilla que acabaron siendo sustituidos, así que nos juntamos un buen grupo charlando sobre el desastroso partido y el fútbol en general, las diferencias entre el juego directo británico y el de toque español.

Era sencillo comprender que el Fylde regresaría a casa en el autobús festejando la victoria a la manera tradicional inglesa, emborrachándose completamente. Como me dijo uno de los españoles "si lo hacen cuando pierden, imagínate hoy".

La salida de los equipos. Pocos imaginábamos el resultado final.

domingo, 10 de agosto de 2014

Sir Bobby Robson National Football Day

Hace aproximadamente un año nos encontrábamos en Liverpool. Tuvimos la suerte de participar en uno de los muchos eventos organizados por la Federación Inglesa de Fútbol con motivo del día nacional del fútbol, situado en estas fechas para recordar y homenajear a Sir Bobby Robson, un gentleman del fútbol de las islas.

Acudimos a ver un torneo de fútbol sala en el que participaban nuestros amigos del Liverpool Futsal, pero en la ciudad deportiva donde se celebró el torneo ocurrieron simultaneamente otros torneos de fútbol masculino, femenino e infantil. Si multiplicamos estos eventos por cada recinto deportivo de cada ciudad del país nos damos cuenta que la dimensión del evento estuvo a la altura de la figura de Sir Bobby Robson.

No es de extrañar, porqué Sir Bobby Robson, tras una buena carrera como jugador, pasó a los banquillos en los que aprovechó todas las oportunidades para demostrar su educación y grandeza. En la faceta de entrenador trabajó en varios países y dirigió a la selección inglesa en dos mundiales (1986 y 1990).

No sólo escribo esta entrada para recordar a Sir Bobby. También tiene como objetivo alabar la manera que tienen los ingleses de reconocer y agradecer la dedicación a personas que, no sólo se esfuerzan y dan su vida por aquello que aman, sino que lo hacen con una exquisitez y una educación asombrosa. Y esto es algo muy habitual en el fútbol británico.



Estatuas en honor a Sir Bobby Robson en St James Park (Newcastle) y Portman Road (Ipswich)